Cuando no existes

Imaginemos por un momento que escribo el poema más bello jamás escrito. 

Imaginemos, sólo por un instante  que la palabra me inunda y refleja en tu rostro una emoción que nunca sentiste.

Sea pues... Imagina, no escatimes, vuela alto...

Y luego despierta, desperézate, cruje tus vértebras y siente el suelo frío bajo tus pies.

¿Reconforta? Puede que sí, pero el fracaso sólo
huele cuando se pudre, como los cuerpos.

Anda duerme, habla en sueños y no me busques que estaré matando el tiempo a tiros.

¿Qué más se puede hacer cuando no existes?

Ormuz

Comentarios